Ricos y admiradores celebran al multimillonario Warren Buffet

por Luc OLINGA

Decenas de miles de personas se dieron cita en la pequeña ciudad estadounidense de Omaha para escuchar a Warren Buffet, poseedor de la tercera fortuna planetaria, que organiza allí este sábado la asamblea general anual (AG) de su imperio, Berkshire Hathaway.

Buffett, de 88 años, prevé llegar para la apertura y recorrer los distintos stands de este centro comercial improvisado inaugurado la víspera, en el que los visitantes pueden adquirir chocolates, remeras, libros y bolsos con la estampa del magnate.

Gigantografía de Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, durante la asamblea general anual de la empresa en Omaha, EEUU, el 3 de mayo de 2019.

«El oráculo de Omaha» y Charlie Munger, de 95, su socio de hace tantos años en los negocios, responderán luego durante más de cinco horas a las preguntas de accionistas seleccionados por tres periodistas remunerados por Warren Buffett.

Su sucesión y el nombre de su reemplazante son dos de las interrogantes que seguramente le plantearán al magnate -al igual que el año pasado- durante esta charla que tendrá lugar en un anfiteatro.

Buffet mantendrá igualmente reuniones privadas con inversores y jefes de empresas, que se trasladaron en gran número a Omaha para asistir al evento.

La AG será difundida en directo y en exclusiva por el sitio Yahoo! Finance. No podrá haber cámaras en la sala ni se podrán sacar fotos, ni siquiera selfies.

Warren Buffett (I), CEO de Berkshire Hathaway, y el vicepresidente de la empresa Charlie Munger, durante la , el 3 de mayo de 2019.

Buffet es más bien discreto, pero a veces se sale de libreto. El viernes, se hizo presente junto a Charlie en los corredores del «centro comercial» y no dudó en conversar a agenda abierta con periodistas y responder a las preguntas de los medios de comunicación extranjeros.

El año pasado unas 40.000 personas se desplazaron hacia esta verde ciudad de poco más de 410.000 habitantes sólo para verlo y oírlo.

– «Carismático» –

Al contrario de las otras AG, en ésta nadie espera que se le comuniquen los resultados de la empresa ni nada por el estilo, sino que Buffet diga dónde recomienda invertir o de qué empresa uno debe retirar el dinero, por ejemplo.

¿Cree el magnate en la «economía colaborativa», simbolizada por Uber o Airbnb? ¿Qué piensa de la inteligencia artificial o de los vehículos autónomos?

«Los lugares son asignados a los que llegan primero. En la sala hay 20.000 asientos para un total de 40.000 accionistas», dice a la AFP David Kass, profesor de economía en la universidad de Maryland, y señala que la cola para el ingreso comienza a formarse a las 4 de la madrugada.

Un con la imagen de Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, y del vicepresidente Charlie Munger durante la reunión anual de accionistas de Berkshire en Omaha, Nebraska, el 3 de mayo de 2019.

Kass no se ha perdido ninguna de las diez últimas citas, a las que a veces llegó acompañado de estudiantes, algunos de los cuales lograron reunirse con Buffet.

«Ya es casi un pasatiempos», afirma el profesor, accionista de Berkshire desde 1985, un año en el que invitó a 200 de sus estudiantes a seguir junto a él, en directo, la AG en un anfiteatro de la universidad.

Con los años la reunión anual de Berkshire Hathaway se ha convertido en un «Woodstock de los capitalistas», según la expresión predilecta de los «festivaleros».

Además de caras conocidas como el magnate Bill Gates, amigo y compañero de bridge de Buffett, grandes empresarios e inversores llegan a Omaha para buscar el respaldo de uno de los pocos multimillonarios populares en una época en la que las desigualdades sociales contribuyen al rechazo de las élites.

«Es un ejemplo para los dirigentes, especialmente para los dirigentes económicos en momentos en que carecemos de líderes carismáticos», dice a la AFP el millonario de origen indio Paul Singh, de 68 años, que se convirtió en inversor providencial (angel investor) tras la venta de su compañía Primus Telecommunications.

Una accionista se toma una selfie con una imagen de Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, durante la asamblea general anual de la compañía en Omaha, Nebraska, el 3 de mayo de 2019.

Buffet «representa una visión a largo plazo de las cosas», sostiene su hijo Jay Phoenix Singh, un psiquiatra de 32 años que ganó una fortuna con la venta de su startup. «Demuestra que uno no tiene por qué cambiar de estilo de vida cuando se enriquece y que lo que realmente importa es cómo se trata a los demás y si se es íntegro».

Warren Buffett, poseedor de una fortuna de 90.000 millones de dólares, continúa viviendo en una casa modesta que adquirió en 1958, a diez minutos de auto del centro de la ciudad.

El único signo visible de medidas de seguridad en los alrededores son las cámaras de vigilancia, pero bien puede suceder que un guardia salga rápidamente de la casa para preguntar «gentilmente» al curioso con qué objeto está sacando esas fotos.

© Agence France-Presse